Second Life
martes, octubre 31, 2006

Tengo una segunda vida.
En un mundo absolutamente adictivo.
Puedo ser lo que yo quiero. Construirme la identidad que quiera. Ir donde quiera. Armar conversaciones, relacionarme, interactuar con otras personas, conocer distintas realidades. Más que un mundo virtual, on-line, es una plataforma distinta, absolutamente nueva, que cambia, se crea y se recrea a cada instante.
Se llama Second Life.
Ya somos más de un millón de usuarios, y el ritmo de crecimiento es asombroso. Y tal como es el mundo, llegan las empresas, los productos, las agencias de publicidad (ya está Leo Burnett), los grupos de profesionales y mucha gente que sólo quiere divertirse. Gente que es abogado, pero en Second Life es cantante, estudiantes que son CEO de sus propias empresas globales. Empresas reales se abren paso, como Nissan, que lanza una campaña exclusiva para Second Life. Grandes compañías y medios ya tienen sus sitios, (Coca-Cola, IBM, Adidas, Toyota, incluso Reuters tiene su agencia que sólo cubre noticias de Second Life). Una vez dentro, puedes asistir a muchos eventos, shows, conciertos, bailar, manejar, viajar por paisajes sólo vistos en sueños, conocer, construir e interactuar. Hay de todo. Desde clubes nocturnos para adultos hasta uno que otro ciberterrorista. Me vi anteayer preso durante varios minutos en una jaula donde no podía hacer nada. Me salvó la teletransportación.
Una vez que aprendes a volar comienza la diversión. Mi primer vuelo fue inolvidable.
Fernando Flores ha estado invitando también a una liga Second Life para investigar el tema más a fondo y ver las distintas aplicaciones y perspectivas de esta nueva plataforma, apta para todo el espectro comunicacional. Hay mucha información en Google, blogs en español, en Technorati, imágenes en Flickr, videos en YouTube. No se queden atrás. Hay revistas, hay moda, hay negocios, y mucho por inventar. Naciones Unidas organizó su primera manifestación contra la pobreza en Second Life. Harvard ya tiene su facultad dentro, y ofrece cursos.
Hay agencias de comunicaciones que comienzan a ofrecer este producto a sus clientes, en una mezcla de marketing, juego online y diseño 3D.
A mí todavía me cuesta explicar a los amigos esto de los blogs, y a los clientes las conveniencias de los blogs corporativos. Me imagino la cara que me pondrán varios cuando les proponga construir algo en una isla de Second Life.
En estos links, dos super guías, todo en español, con datos para entender y disfrutar de Second Life: Info Segunda Vida y Mi Otra Vida, y como bonus, un video para entender todo un poco más.
No dejen pasar otro día. Hagan clic aquí y vivan su segunda vida. Conocer, viajar, volar, relacionarse, es gratis. Hay algunas cosas que se compran, en Linden Dólares, pero ya vas a entender eso. Por ahora puedes elegir donde ir, cómo vas a lucir, elegir tu sexo, tu nombre y tus características. Y divertirte como nunca en un mundo virtual, cada día más real, enteramente construido por sus residentes.
Nos vemos adentro!
Update: Bajen una muy buena ayuda, paso a paso, en español, totalmente ilustrada, para guiarte desde la creación de tu cuenta hasta que sales de la isla de bienvenida. La guía para los "Primeros pasos" está aquí.
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Pero el libro de Alejandro Jodorowsky y su mujer, Mariana Costa, "La vía del Tarot" me tiene de cabeza. El tipo lleva 40 años estudiando el Tarot, ha coleccionado cientos de barajas distintas y es un entusiasta y eterno estudioso del tema. Todos los miércoles sigue leyendo las cartas gratis en un café de Paris y dice que el Tarot ayuda a desarrollar la conciencia, a vivir y comprenderse mejor. Ya me había seducido mucho toda su teoría de la psicomagia, pero con esto del Tarot creo que ha hecho un trabajo minucioso y realmente admirable.







Ayer volví a la casa. Ya sé, era inútil, todos me dijeron no vayas. Para qué. Pero fui igual, no le dije a nadie y llegué, justo cuando botaban la casita de muñecas, te acuerdas? Las niñas estaban tan contentas. No sé cuántas veces tomamos el té ahí, a la sombra del magnolio, y el aroma del té se mezclaba con las flores. Todos los nietos también jugaron ahí, hasta se transformó en cuartel general de no sé que monstruo japonés. Ya todos crecieron, la casita poco a poco se transformó en ese lugar de cosas viejas, de las que molestan un poco, pero te resistes a botarlas y las dejas arrumbadas por ahí, en un rincón de cachureos. Y la oportunidad de negocio, vende papá, vende, para qué quieres una casa tan grande. Para qué, si vives solo. Y ayer que volví, te busqué en cada rincón, quería mostrarte las flores del magnolio, para que no vieras que de la casa ya no queda casi nada. Para qué quiere salir papá, acá en el departamento tiene todo lo que necesita, todo nuevo. Siempre pensé que me iría primero. ¿Cuantos años que te fuiste? Todo lo que quería está en esa casa, en lo que queda. Cuando me voy me parece verte, despidiéndote, en la reja de la entrada.
El músico tomó de nuevo el violín, ayer en la mañana. Hace tiempo que no lo hacía. Yo hice rápido el aseo, para no molestarlo. Se encerró en la pieza que él llama el estudio y tocó, harto rato. Tocó con pena, eso sí. O será que a mí me da pena. Me fui a comprar las cosas para el almuerzo, tenía que apurarme, es que a él le gusta almorzar a las doce. Y tengo que poner la mesa completa, aunque siempre almuerza solo. Antes lo venía a ver harta gente, casi todos músicos y después de almuerzo tocaban esas cosas medias lánguidas, aunque algunas eran bonitas. Cuando volví de las compras vi que había un señor abajo de la ventana, escuchando al músico. Me demoré un poco para que no se diera cuenta, justo el patrón terminaba de tocar, y se asomó al balcón. Vi que le hacía una reverencia, como en sus buenos tiempos a su público. Y almorzó tan contento, que hasta me pidió que le diera una copita de vino. Ojalá la alegría le dure.
Nos dieron una tarea para el cole, la señorita nos pidió puras parejas famosas. Y era difícil porque nos dijo que no quería puras de los monos sino que de la historia, o algo así. Y más encima mi mami nos tuvo que llevar al kiosco porque mi papá no llegó a la casa y no teníamos con quien quedarnos. Y tuvimos que hacer la tarea allá. Pero pasó un señor que nos ayudó con la tarea y hasta nos regaló unos chicles. Claro que sabía puras parejas raras y de monos antiguos pero igual nos ayudó. La señorita nos puso un siete y dijo que estaba toda la tarea bien, menos una pareja que parece que este señor la inventó ahí mismo, pero que no importaba porque como que la señorita se acordaba un poco así que igual nos sacamos la mejor nota del curso.





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